PERU (Pulso) — Confirmado. Clímaco Basombrío Pendavis, condenado por el homicidio de Alexandra Brenes Hagues, reapareció en público. El programa peruano Día D difundió las imágenes.
La Corte Suprema fijó en S/400.000 la reparación civil a favor de Ida Merino, trabajadora del hogar que sobrevivió al ataque. Según la fuente, Merino solo ha recibido S/170 hasta la fecha.
Al ser abordado por periodistas, Basombrío respondió: «No es la forma».
Los hechos del 7 de julio de 2001
Basombrío tenía 19 años. Llegó al departamento de la familia Brenes, en Chacarilla, Santiago de Surco, Lima. Encontró un martillo en las escaleras. Atacó a Merino por la espalda sin provocación. Luego golpeó a Alexandra Brenes, de 16 años, con 44 martillazos. La autopsia también registró signos de asfixia por sofocación. Sebastián Brenes y Carlos Lescano, que bajaron al escuchar los gritos, también fueron atacados. Un vigilante y Carlos lograron reducir a Basombrío. La policía llegó minutos después.
Los informes psiquiátricos del proceso describieron a Basombrío como una persona sin sentimientos de culpa, con frialdad afectiva y baja tolerancia a la frustración. Los peritos diagnosticaron trastorno de personalidad disocial. Concluyeron que no presentaba alteraciones mentales que lo alejaran de la realidad.
Basombrío había estudiado con beca en el colegio Santa María de Lima. Sirvió como acólito y catequista. Sus conocidos lo describían como reservado y tranquilo.
Lectura editorial
El caso ilustra una falla concreta del sistema: la sentencia existe, la cifra está fijada, y la víctima sobreviviente lleva 25 años esperando. S/170 cobrados de S/400.000 ordenados no es cumplimiento; es impunidad patrimonial. El aparato judicial peruano condena, pero no ejecuta. Eso no es justicia; es papel.
Mientras el debate político en Lima gira en torno a otras agendas, Ida Merino sigue esperando. El Estado tiene los mecanismos para ejecutar reparaciones civiles. La pregunta es si tiene la voluntad.


