ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. La Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) detuvo a Rodolfo Junior Aguirre Covarrubias en un hotel de Puerto Madero, Buenos Aires.
El ciudadano mexicano era requerido por la justicia del Distrito Norte de Illinois. Los cargos: posesión, distribución y comercialización de más de diez kilogramos de cocaína. La causa data de 2016.
Aguirre Covarrubias había recuperado la libertad bajo fianza. Incumplió las condiciones del tribunal y se dio a la fuga. Permaneció prófugo hasta esta semana.
La SIDE detectó su ingreso a Argentina mediante inteligencia propia. Verificó con autoridades estadounidenses que el requerimiento judicial seguía vigente. Luego activó a Interpol, la Dirección Nacional de Migraciones y el Departamento Federal de Investigaciones de la Policía Federal.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, confirmó la detención. «Gracias a una investigación de la SIDE, en un trabajo conjunto con la Dirección Nacional de Migraciones y el DFI de la Policía Federal Argentina, lo fuimos a buscar y lo detuvimos», declaró según el documento oficial.
Aguirre Covarrubias queda a disposición de la justicia argentina. El proceso de extradición hacia Estados Unidos está en marcha.
El operativo refleja una postura clara del gobierno de Milei: cooperación activa con Washington en materia de seguridad y tolerancia cero con el uso del territorio argentino como refugio de prófugos. Para la línea de libre empresa y orden que defiende esta casa, el resultado es inequívoco: el aparato estatal funcionó con eficacia y sin dilaciones. La coordinación entre inteligencia, migraciones y fuerzas federales marca un contraste con la pasividad que históricamente permitió que criminales internacionales se instalaran en el país. La extradición, si avanza, consolidará la señal.


