COLOMBIA (Pulso) — Angie Rodríguez presentó este miércoles una denuncia penal contra el presidente Gustavo Petro. Lo hizo ante la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, a las 10 de la mañana.
Rodríguez es actualmente gerente del Fondo Adaptación y exdirectora del Dapre. Según el documento, Petro divulgó información sobre su estado de salud. Además, según ella, insinuó que sus denuncias obedecen a «supuestos problemas psiquiátricos».
En entrevista con Blu Radio, la funcionaria relató: «Me dijo que yo manejaba una red del fentanilo cuando yo ni siquiera fumo. Me decía que yo estaba liada con los paramilitares para tumbarlo a él. Me dijo que yo manejaba el contrabando a través del puerto de Buenaventura».
La acción jurídica la presenta el exministro de Justicia Wilson Ruiz. Ruiz confirmó en X que acompaña a Rodríguez «para que se investiguen las presuntas conductas del presidente en su contra».
Petro, por su parte, anunció previamente que denunciará a Rodríguez por calumnia. «Merezco respetar mi nombre y mi obra de gobierno y la paranoia debe ser tratada», escribió el mandatario en X. En ese mismo pronunciamiento, Petro calificó la gestión de Rodríguez como «un desastre» y afirmó que, «por razones extrañas, colaboró con sectores venidos del paramilitarismo».
El presidente también escribió: «Debí sacarla, pero mi criterio hacia la mujer madre cabeza de familia me lo impidió y la trasladé al Fondo de Adaptación».
La controversia escaló tras las denuncias públicas de Rodríguez sobre presuntos desvíos de recursos en la Casa de Nariño. El caso llega ahora al plano judicial con denuncias cruzadas.
El expediente se suma a más de 200 casos ya radicados contra Petro en la misma comisión. Que un presidente en ejercicio acumule ese volumen de denuncias formales habla por sí solo del estado del Estado de derecho en Colombia. El aparato oficialista respondió atacando la salud mental de una funcionaria en lugar de responder los señalamientos sobre el manejo de recursos públicos. Eso, para Pulso Global, no es gobierno: es intimidación.


