COLOMBIA (Pulso) — Bogotá, 8 de agosto. Ana Lucía Pineda eligió un traje sastre rosa empolvado de Silvia Tcherassi para la posesión de Abelardo de la Espriella el 7 de agosto de 2026.
El conjunto incluye blazer de satén con cuello en V y falda midi de tejido texturizado. Valor estimado: más de $5.000.000 de pesos colombianos, según Infobae.
Pineda no usó marcas internacionales. En actos previos recurrió a Alanna, Sharon Fashions y Pompousa. Precios entre $1.000.000 y más de $6.000.000, según la pieza.
El historial de las primeras damas
La tendencia de vestir diseño nacional tiene raíces documentadas. En 2006, Lina Moreno de Uribe lució Amelia Toro en la segunda posesión de Álvaro Uribe. Rango de precio: $2.500.000 a $6.000.000.
«Tutina» Santos, durante los dos periodos de Juan Manuel Santos, alternó Amelia Toro, Johanna Ortiz y Silvia Tcherassi. Prendas de gala: hasta $8.000.000.
En 2018, María Juliana Ruiz vistió Beatriz Camacho para la posesión de Iván Duque. Trajes a medida: más de $4.000.000.
En 2022, Verónica Alcocer optó por un vestido blanco de Diego Guarnizo con detalles artesanales de la comunidad embera katío, ensamblado por Andrés Otálora. Costo estimado: hasta $4.000.000. Completó el look con zapatos Christian Louboutin valorados en más de $3.500.000.
Lectura editorial
La decisión de Pineda de respaldar exclusivamente a diseñadores colombianos desde el primer día marca un contraste claro con su antecesora, que combinó talento local con calzado de lujo importado a más de tres millones y medio de pesos.
Más allá de la moda, el gesto tiene valor de señal: la nueva administración llega con un discurso de orden y empresa que, en lo simbólico, empieza por casa. La industria textil colombiana tiene en la primera dama su mejor vitrina.


