ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. El Departamento de Estado de Estados Unidos respaldó públicamente a Daniel Parisini, conocido como Gordo Dan.
La reacción llegó después de la denuncia penal presentada en Argentina por el Centro Islámico de la República Argentina contra Parisini por una publicación en X. El CIRA fundamentó su presentación en la legislación argentina contra la discriminación.
Sarah B. Rogers, subsecretaria de Estado para Diplomacia Pública, compartió en X el mensaje de Javier Milei en defensa de la libertad de expresión. Luego escribió: «Orgulloso de ver a mi amigo el presidente Milei defender la libertad de expresión. Naturalmente, Estados Unidos también lo hace. Los podcasters no deberían ser encarcelados por memes».
Milei había compartido antes el mensaje de Gordo Dan y escribió: «TOMAR NOTA». Parisini, por su parte, agradeció al Departamento de Estado y sostuvo: «La libertad es un valor moral no negociable de la civilización occidental».
La disputa sumó así una dimensión internacional. El choque ya no enfrenta solo a un influencer con el CIRA. También involucra a una funcionaria de Washington y al propio Gobierno argentino.
La señal política es clara. Estados Unidos tomó partido por la libertad de expresión. Y lo hizo frente a un caso que terminó en la Justicia por una publicación en redes sociales.
Para Pulso Global, el fondo del asunto importa más que el ruido. Cuando un Estado convierte una provocación en causa penal, el riesgo no lo paga el influencer. Lo paga la libertad de todos.
La defensa de Rogers marca una línea útil. La expresión pública no debe quedar rehén de la burocracia ni de pulsos ideológicos. En una sociedad libre, el desacuerdo se responde con más discurso, no con castigo estatal.