ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Confirmado. Donald Trump aprobó el fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exmayor del Ejército de Estados Unidos.
Hasan fue condenado por matar a 13 personas y herir a otras 32 en Fort Hood, Texas, en 2009. La decisión fue confirmada por el Pentágono y por Sean Parnell en X.
Pete Hegseth recomendó la pena capital mediante pelotón de fusilamiento. Parnell dijo que el secretario del Ejército fijará la fecha y el lugar.
Hasan fue condenado a muerte en 2013 por 13 cargos de homicidio premeditado y 32 de intento de asesinato. Según las fuentes, se representó a sí mismo en el juicio.
La ejecución no sería inmediata. La defensa aún puede presentar recursos ante tribunales federales civiles. Un hábeas corpus podría alargar el proceso durante años.
Las ejecuciones militares en Estados Unidos son poco frecuentes. La última ocurrió en 1961. El último fusilamiento militar conocido fue en 1945.
Trump también amplió las alternativas federales disponibles. Entre ellas figuran el fusilamiento, la electrocución, la asfixia por gas y la inyección letal.
En Fort Leavenworth permanecen cuatro hombres en el corredor de la muerte militar, incluido Hasan.
La señal política es clara. La Casa Blanca pone el peso del castigo por encima del clima garantista que suele rodear estos casos.
Para el lector, el dato central es otro: el Estado endurece el castigo máximo y activa un procedimiento excepcional. La discusión de fondo sigue siendo el poder del aparato estatal y sus límites.