MÉXICO (Pulso) — Confirmado. El Gobierno de Claudia Sheinbaum sostuvo que el Aeropuerto de Tulum no está en crisis.
El anuncio llegó el 8 de octubre. El director general de Grupo Mundo Maya, Ricardo Flores González, dijo que tres aerolíneas retomarán operaciones a finales de octubre. Las empresas son Air Canada, Air Transat y West Jet.
Flores González afirmó que Aeroméxico no salió del aeropuerto por inseguridad. Dijo: «No nos han mencionado cuestiones de inseguridad, son cuestiones de negocio de las mismas empresas».
La propia información oficial dejó una precisión clave. No todas las rutas serán permanentes.
Leobardo Ávila Bojórquez, director de Mexicana de Aviación, dijo que la empresa aumentará frecuencias hacia el destino. También explicó que su modelo es de conectividad nacional.
Del otro lado, Aeroméxico y Volaris suspendieron o suspenderán vuelos por baja demanda, mayores costos y condiciones de mercado. Aeroméxico dijo que su salida sería temporal y que busca maximizar su red de rutas.
Volaris dejará de operar a Tulum desde el 7 de enero de 2027. La aerolínea mencionó baja ocupación, alza de costos aeroportuarios, combustible y navegación aérea.
También pesa el aumento de 35 por ciento en el Derecho de No Residente para 2027.
El caso deja una señal incómoda para el discurso oficial. El aeropuerto sigue dependiendo de ajustes de negocio, no de una expansión sólida y permanente.
Para el contribuyente y para el usuario, el punto importa. Un aeropuerto nuevo necesita demanda estable, no anuncios parciales. Cuando las rutas dependen de costos, ocupación y tarifas, el mercado manda. El aparato estatal puede celebrar retornos. La rentabilidad, al final, decide quién vuela y quién se queda en tierra.