BRASIL (Pulso) — Palmeiras contratará un avión privado para Jhon Arias. El objetivo es que vuelva desde la concentración de Colombia y sea evaluado antes del partido contra Bahía, el jueves 8 de octubre.
El club paulista quiere reducir los tres puntos que lo separan del líder Flamengo. También busca no comprometer al colombiano en un mes con siete encuentros y las semifinales de la Copa Libertadores.
Arias jugará el martes 6 de octubre el amistoso de Colombia ante Perú. Después abordará la tercera aeronave contratada por Palmeiras para repatriar a sus internacionales. El viaje hasta São Paulo demandará unas ocho horas.
Eso lo dejaría apenas un día antes del duelo en el Nubank Parque. Abel Ferreira quiere contar con el mayor número posible de convocados. Pero la titularidad del extremo colombiano aparece como una posibilidad remota por el poco margen de recuperación.
La inclusión de Arias dependerá de controles físicos posteriores a la fecha FIFA. El cuerpo médico de Palmeiras revisará los minutos jugados, las horas de vuelo y el desgaste de cada internacional antes de autorizar su participación.
Arias acumuló 183 minutos en los dos amistosos que disputó en esta ventana internacional. Podría superar los 200 si vuelve a ser inicialista frente a Perú. A eso se suman los traslados que realizó durante la gira de Colombia por Estados Unidos, con partidos ante México, Paraguay y Perú.
El caso muestra el costo real de un calendario recargado. El club paga vuelos, ajusta planes y asume riesgo físico para proteger su inversión deportiva. El fútbol de alto nivel queda otra vez atrapado entre selecciones y clubes.
También confirma una prioridad básica que muchos aparatos regulatorios olvidan: sin jugadores disponibles, no hay proyecto deportivo que resista. Palmeiras mueve recursos privados para resolver un problema que nace de la sobreexigencia competitiva. En ese sentido, el mercado termina haciendo lo que el calendario no ordena.