BRASIL (Pulso) — Confirmado. La Corte Suprema de Brasil resolvió analizar el recurso de Jair Bolsonaro después de la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre.
El expediente cuestiona la condena a 27 años y tres meses de prisión dictada contra el ex mandatario. La defensa pidió anular la sentencia y suspender la ejecución de la pena mientras avanza la revisión.
Kassio Nunes Marques, encargado de relatar el recurso, sostuvo que una decisión antes de los comicios podría tener consecuencias sobre el proceso electoral. Su despacho comunicó que el caso irá al pleno de la Corte. Aún no hay fecha para el debate entre los 11 integrantes.
Los abogados de Bolsonaro objetan las pruebas digitales usadas en el juicio. Alegan «diversas irregularidades» en la cadena de custodia y dicen que no se preservaron los archivos originales del teléfono del ex presidente.
También cuestionan que el proceso fuera tratado por la Primera Sala y no por el pleno. Según su planteo, eso contradice las normas internas del máximo tribunal brasileño.
Bolsonaro permanece bajo arresto domiciliario por motivos de salud. Cumple la pena dictada por la Corte por su participación en una trama destinada a impedir la continuidad del gobierno de Lula tras las elecciones de 2022.
La movida judicial se cruza con la campaña de Flávio Bolsonaro, que enfrentará a Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje. Flávio prometió un indulto para su padre si llega al Palacio del Planalto.
La decisión deja el caso fuera de la etapa decisiva de la elección. Y confirma algo más profundo: en Brasil, la política vuelve a depender de una Corte que fija el ritmo del poder.
Para el votante, el mensaje es claro. El país entra al balotaje con la justicia y la sucesión presidencial entrelazadas. Eso alimenta la incertidumbre institucional y mantiene bajo presión al orden democrático.