HONDURAS (Pulso) — Confirmado. Honduras explora producir soya a escala comercial para abastecer el mercado nacional.
La propuesta fue discutida con inversionistas de Brasil y con representantes de Be8, empresa especializada en biocombustibles y energías renovables. En las reuniones participaron autoridades del sector agrícola, productores y representantes de la empresa privada.
La iniciativa no se limita a sembrar un nuevo cultivo. El plan busca levantar una cadena completa. Empezaría en las fincas hondureñas. Podría terminar en una planta industrial para transformar la soya en alimentos para animales y combustibles de origen vegetal.
Uno de los datos clave es el tamaño del mercado local. Durante las reuniones se expuso que Honduras importa más de 400.000 toneladas de harina de soya. Ese insumo se usa principalmente en la alimentación animal.
La apuesta también abre la puerta a biocombustibles. Una parte de la producción podría destinarse al biodiésel. Otra iría a la alimentación animal.
El productor de Olancho Federico Mejía dijo que la soya podría complementar cultivos ya existentes. Mencionó especialmente el maíz y el arroz. También destacó que el grano puede entrar en sistemas de rotación.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería impulsa la propuesta. El proyecto sigue en conversaciones. Antes de avanzar, deberán definirse áreas de cultivo, variedades, rendimientos, almacenamiento, procesamiento, financiamiento y comercialización.
La lectura económica es clara. Si una parte de la demanda se cubre con producción hondureña, más valor quedaría dentro del país. Ganarían agricultores, transportistas, almacenadores y procesadores. El reto es evitar que el impulso quede atrapado en la burocracia y en una sola planta.
La oportunidad existe. El punto ahora es convertir importaciones en producción local, con reglas claras y capital privado. Eso importa más que el anuncio. Importa porque el libre mercado funciona mejor cuando la inversión encuentra terreno fértil y menos dependencia externa.