ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Confirmado. España y Estados Unidos juegan este sábado en el Audi Field de Washington. Es el primero de dos amistosos pactados entre ambas selecciones.
El partido llega con Brasil 2027 en el horizonte. España ya se clasificó en junio. Lo hizo tras acabar por delante de Inglaterra, Islandia y Ucrania. Estados Unidos, en cambio, jugará ante El Salvador en los cuartos de final de la Concacaf en menos de dos meses. Un triunfo le dará el billete al torneo.
España afronta la cita con bajas importantes. Cata Coll, Mariona Caldentey y Vicky López quedaron fuera tras la lista inicial. Tampoco estarán Aitana Bonmatí, Esther González ni Olga Carmona.
Aun así, Irene Paredes dijo que encaran el doble duelo «como si el Mundial empezara aquí». Lindsey Heaps, capitana de Estados Unidos, sostuvo que «hay que jugar contra los mejores para prepararse a fondo».
En Estados Unidos, Emma Hayes recupera a Trinity Rodman, Sophia Wilson y Mallory Swanson. Ashley Sanchez vuelve tras marcar 20 goles con North Carolina Courage. Pero el equipo también pierde a Naomi Girma y Sam Coffey por lesión.
El historial favorece a Estados Unidos por tres victorias y una derrota. El primer cruce fue en 2019, en Alicante. España ganó una vez, en 2022, en El Sadar.
El choque ofrece un examen real para ambas selecciones. También deja una señal clara: el nivel de exigencia sube cuando las mejores se enfrentan antes del gran torneo.
Para España, el reto es sostener su condición de campeona vigente. Para Estados Unidos, la prueba sirve para ajustar piezas y recuperar ritmo tras más de cuatro meses sin partidos internacionales. En ambos casos, el margen para esconder debilidades es mínimo.