ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Si el Congreso rechaza el DNU 70, las cuotas de las prepagas volverían a quedar reguladas.
La norma firmada por Javier Milei en diciembre de 2023 liberó los precios del sector. La ley 26.682, en cambio, asigna al Estado la función de autorizar cada incremento.
El Senado ya rechazó el decreto en marzo de 2024. Diputados lo trataría el jueves 15, por impulso de la oposición. Si ambas cámaras lo rechazan, el decreto quedaría sin validez.
En Salud, el Gobierno dijo que monitorea las iniciativas y evalúa escenarios. También aclaró que no hay nada definido.
Hugo Magonza, presidente de la Unión Argentina de Salud, dijo que la eventual derogación preocupa por sus consecuencias sobre el financiamiento y la previsibilidad del sistema. También señaló una discusión jurídica sobre la vigencia automática de las normas previas.
La desregulación tuvo un efecto inmediato. Las prepagas acumularon una suba de alrededor de 150%, en promedio, solo en los primeros cuatro meses de 2024.
Desde julio de 2024 rige la libertad de precios. Muchas entidades ajustan sus cuotas en índices cercanos a la inflación, aunque no existe una obligación normativa para hacerlo.
Adecra-Cedim informó que la brecha entre costos y aranceles se redujo a la mitad. Según su informe, pasó de 57% en diciembre de 2023 a 26% en el segundo trimestre de este año.
La discusión vuelve al mismo punto de fondo: cuánto poder debe tener el Estado sobre los precios y cuánto margen necesita la libre empresa para cubrir costos.
Cuando la burocracia decide aumentos desde un escritorio, el riesgo recae sobre afiliados, prestadores y aseguradoras. La señal de mercado importa porque define inversión, cobertura y continuidad del servicio.