BRASIL (Pulso) — Confirmado. Augusto Cury, tercero en la primera vuelta presidencial en Brasil, anunció su apoyo a Flávio Bolsonaro para el balotaje.
Cury obtuvo 3.448.569 votos, el 2,89% del total, según los datos citados por las fuentes. El respaldo llegó tras una conversación entre ambos y la firma de un compromiso público.
En ese documento, Bolsonaro aceptó ocho puntos. Entre ellos figuran el fin de la reelección, la revolución educativa, la telemedicina, la protección a las mujeres, el cooperativismo y el financiamiento de millones de microempresas.
Cury dijo que su apoyo no implica participación en un eventual gobierno. También sostuvo que su independencia de pensamiento sería innegociable.
Bolsonaro, por su parte, prometió gobernar sin venganza ni persecución política. También aseguró que busca pacificar el país y que será un «Bolsonaro diferente» de su padre.
La primera vuelta dejó a Bolsonaro con 56.104.503 votos, equivalentes al 47,03%, y a Lula con 53.879.538, el 45,16%, según los datos oficiales citados por las fuentes. La segunda vuelta será el 25 de octubre.
El respaldo de Cury se suma al de Ronaldo Caiado, que también había anunciado su apoyo al candidato del PL, según las fuentes.
Más allá de la táctica electoral, el mensaje económico no es menor. Cury criticó el «modelo económico» que, según dijo, asfixia a Brasil con tasas de interés altísimas y golpea el poder adquisitivo de las familias.
Ahí está el punto de fondo. Cuando la política premia la alternancia, también limita la captura del poder por el aparato estatal. Y cuando un candidato firma compromisos sobre gasto, educación y microempresas, el mercado toma nota.
Para el votante brasileño, la disputa no es solo partidaria. También define si habrá más libertad para producir, invertir y emprender, o más continuidad de un modelo que Cury describió como asfixiante.