URUGUAY (Pulso) — El Gobierno de Asturias proyecta organizar en 2027 un encuentro de jóvenes representantes de los centros asturianos del mundo en Montevideo.
Adrián Barbón lo anunció durante la clausura del Congreso Mundial de Asturianía, celebrado en Buenos Aires. Dijo que el foro sirvió para poner sobre la mesa los principales retos de la asturianía. Señaló, en especial, el relevo generacional en los centros asturianos.
Barbón valoró el desarrollo del congreso. También subrayó la importancia de estos centros, repartidos por todo el planeta. Los definió como «las mejores embajadas de Asturias en el mundo».
El presidente asturiano defendió alternar futuras ediciones entre Asturias y los territorios de la diáspora. Dijo que eso favorecería el intercambio de experiencias. También puso en valor la relación histórica entre Asturias y Argentina.
En ese contexto, Barbón incidió en el papel de estas entidades. Dijo que sirven para difundir la cultura asturiana, fortalecer relaciones económicas y favorecer oportunidades de negocio e inversión. Además, mantuvo contactos con empresarios de ascendencia asturiana para explorar nuevas vías de colaboración.
Por su parte, Gimena Llamedo reiteró «el compromiso del Ejecutivo autonómico con la diáspora». Recordó que durante la presente legislatura «se ha duplicado el presupuesto destinado a las políticas de emigración y retorno».
Llamedo añadió que ese esfuerzo se ha materializado en varias iniciativas. Citó el Congreso Mundial de Asturianía, los cursos de extensión cultural y el apoyo a asturianos residentes fuera de la comunidad. También mencionó la futura escuela online de asturiano.
La noticia deja una señal clara. El aparato público asturiano está poniendo dinero y agenda en su red exterior. El foco está en la continuidad cultural, pero también en la inversión y los vínculos económicos.
Eso importa porque el relevo generacional no se resuelve con discursos. Requiere instituciones vivas, incentivos claros y recursos bien usados. Si el plan funciona, gana la comunidad. Si se diluye, pierde el contribuyente.