COSTA RICA (Pulso) — Confirmado. Especialistas reunidos en San José de Costa Rica advirtieron que la salud debe verse como inversión y no solo como gasto.
El encuentro Roche Press Day LATAM 2026 puso en foco el costo de postergar diagnósticos, tratamientos y prevención. También destacó la distancia entre los pacientes y la atención.
Brad Herbig, del McKinsey Health Institute, dijo que América Latina envejece más rápido que Europa. Señaló que la región hará esa transición en unos 40 años.
Herbig estimó que las intervenciones comprobadas y costoefectivas podrían reducir cerca de un 30 % la carga de enfermedad hacia 2050. Añadió que más del 60 % de ese potencial está ligado a la prevención.
El especialista afirmó que más del 70 % de los años vividos con mala salud se concentra en personas en edad laboral. Ese dato, dijo, impacta en el trabajo, los ingresos familiares y las cuentas públicas.
Marcela Ponce, representante del Banco Mundial en Costa Rica, sostuvo que no gastar en salud pública tiene impacto en el desarrollo económico. También afirmó que una mala situación sanitaria puede reducir hasta un 15 % el producto interno bruto.
La funcionaria planteó una pregunta directa: quién paga la factura. En esa tensión quedan los hogares, el empleo y el dinero de los contribuyentes.
María Pía Orihuela, gerente general de Roche Pharma Argentina, dijo que el objetivo es acercar la atención al lugar donde viven los pacientes. Señaló que uno de cada tres pacientes oncológicos en Argentina altera o interrumpe su atención por las largas distancias.
La lógica es clara. Cuando la burocracia sanitaria y la centralización alejan tratamientos, el costo lo pagan las familias. Cuando la innovación acerca la atención, gana el paciente y también el sistema.
La lección para la región es incómoda pero necesaria. Sin inversión, la salud deja de cuidar personas y empieza a drenar crecimiento. En cambio, un sistema más ágil protege capital humano, ordena el gasto y mejora la libertad de elegir dónde tratarse.