La administración Trump intenta reintroducir el asbesto
Desde que el presidente Trump asumió el cargo en enero de 2017, su administración ha llevado a cabo una serie de desregulaciones en diversas áreas, especialmente en el ámbito medioambiental. Recientemente, nuevos documentos judiciales han revelado que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos busca revisar las protecciones existentes contra el asbesto, un tóxico conocido por sus graves efectos en la salud.

Revisión de regulaciones sobre el asbesto
Según los documentos judiciales publicados, la EPA tiene la intención de "reconsiderar" una normativa implementada por la administración Biden en 2024 que prohibía el uso del asbesto de crisotilo, la última forma de asbesto que se utilizaba legalmente en el país. Este mineral ha sido prohibido en más de 50 países debido a su relación con enfermedades graves, incluyendo el cáncer de pulmón y el mesotelioma, y se asocia con más de 40,000 muertes al año en Estados Unidos [1].
La posible reintroducción del asbesto se da en respuesta a una petición del Consejo de Química de Texas, lo que ha llevado a la EPA a revisar el reglamento sobre el asbesto. Este proceso de revisión incluirá un periodo de comentarios públicos, que se espera dure aproximadamente 30 meses [2].

Impacto en los mercados europeos
La revisión de las regulaciones sobre el asbesto por parte de la EPA no solo afecta a Estados Unidos, sino que también tiene implicaciones para los mercados europeos. Dado que Europa ha tomado una postura firme en la prohibición del asbesto, cualquier cambio en la política estadounidense podría influir en las dinámicas comerciales y en los estándares de salud pública en la región. Las empresas que operan en ambos continentes podrían verse afectadas por la discrepancia en las normativas, lo que podría llevar a un aumento en la tensión comercial [3].

Perspectivas locales en España
En España, la preocupación por el asbesto ha sido constante, especialmente en relación con la salud laboral y la seguridad en la construcción. La reintroducción de este material en el mercado estadounidense podría generar preocupaciones sobre su uso en productos importados, así como la posible relajación de normativas en sectores industriales que aún utilizan componentes que podrían contener asbesto. La comunidad europea, incluida España, ha manifestado su compromiso con la protección de la salud pública, lo que podría llevar a una respuesta coordinada si se efectúan cambios en las regulaciones estadounidenses [4].
Conclusión
La intención de la administración Trump de reconsiderar las regulaciones sobre el asbesto representa un retroceso significativo en los esfuerzos por garantizar la seguridad química y proteger la salud pública. Con un impacto potencial no solo en Estados Unidos, sino también en los mercados europeos, es crucial que los responsables políticos y la comunidad internacional permanezcan atentos a las repercusiones de esta decisión. La salud de miles de personas podría estar en juego y las decisiones que se tomen en los próximos meses tendrán resonancia a nivel global.
Fuentes
- [1] Información sobre el asbesto y sus efectos en la salud.
- [2] Documentos judiciales que revelan la intención de la EPA.
- [3] Implicaciones comerciales de la revisión de normativas sobre el asbesto en Europa.
- [4] Compromiso de España y la UE con la salud pública respecto al asbesto.
Información del autor
El autor de este artículo es Martina Torres, una reportera sénior de noticias internacionales para ElPulsoGlobal especializada en asuntos globales y política internacional.