Irán e Israel intercambian acusaciones en la agencia marítima de la ONU sobre rutas marítimas
En un contexto de creciente tensión militar, Irán e Israel han acusado mutuamente de poner en peligro la actividad comercial en las rutas marítimas del Golfo Pérsico y el Mar Rojo durante una sesión del Comité de Seguridad de la Organización Marítima Internacional (OMI). Este intercambio de acusaciones pone de relieve las implicaciones que estos conflictos pueden tener en la seguridad marítima internacional y, por ende, en los mercados energéticos europeos y españoles.

Acusaciones de Irán
La delegación iraní en la OMI afirmó que Israel ha ampliado recientemente sus "ataques ilegales" a infraestructuras petroquímicas y de gas en Asalouyeh, en la costa del Golfo de Irán. Según Irán, estas acciones "ponen en grave riesgo la seguridad marítima internacional y la cadena de suministro global de energía" [1]. Asimismo, advirtieron que si la comunidad internacional no toma medidas urgentes para detener esta agresión, el riesgo de escalada en el mar se vuelve inminente.

La respuesta de Israel
Por su parte, Israel acusó a Irán de convertir la región, y especialmente el Mar Rojo, en una zona de guerra. Aseguró que, mediante su apoyo político, financiero y militar a los rebeldes hutíes, Irán ha fomentado una campaña de terrorismo marítimo contra embarcaciones civiles [2]. Esta situación ha llevado a Israel a afirmar que Irán busca "armar las rutas marítimas más transitadas del mundo" y someter el comercio internacional a su voluntad a través de la violencia.

Implicaciones para Europa y España
Las tensiones en el Golfo Pérsico tienen repercusiones directas en los mercados europeos, especialmente en el sector energético. La posibilidad de que Irán cierre el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo, podría restringir el comercio y afectar los precios del crudo a nivel global. Esto es particularmente relevante para España, que depende en gran medida de las importaciones de petróleo y gas.
El exministro de Economía iraní, Ehsan Khandouzi, ha manifestado que los buques tanque y los cargamentos de gas natural licuado solo deberían transitar el estrecho con el permiso de Irán, lo que podría complicar aún más la situación [3].
Desafíos para la OMI
La OMI, con 176 países miembros, es responsable de regular la seguridad y protección de la navegación marítima internacional. Sin embargo, ha enfrentado crecientes presiones y acusaciones de politización. En 2023, Rusia afirmó que la OMI se estaba alejando de su papel técnico debido a "presiones externas", lo que podría afectar el tratamiento justo de todos los países miembros [4]. Además, la oferta de Irán para albergar un evento marítimo en 2023 fue rechazada tras una propuesta liderada por Estados Unidos, lo que sugiere una creciente división entre los miembros de la OMI.
Conclusión
El conflicto entre Irán e Israel y las acusaciones mutuas sobre la seguridad marítima reflejan tensiones geopolíticas que tienen el potencial de desestabilizar no solo la región del Medio Oriente, sino también los mercados energéticos europeos, incluyendo España. A medida que la OMI se enfrenta a retos en su papel regulador, será crucial que la comunidad internacional actúe para mitigar los riesgos y asegurar la estabilidad de las rutas marítimas.
Fuentes
- [1] Organización Marítima Internacional - Seguridad marítima e implicaciones energéticas.
- [2] Declaraciones de Israel sobre el apoyo a los rebeldes hutíes.
- [3] Comentarios del exministro de Economía iraní sobre el Estrecho de Ormuz.
- [4] Críticas de Rusia sobre la OMI y su politización.
Sobre la autora
El autor de este artículo es Martina Torres, una reportera sénior de noticias internacionales para ElPulsoGlobal especializada en asuntos globales y política internacional.