MÉXICO (Pulso) — El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, compareció ante el pleno del Senado de la República. Ahí reconoció que México vive «tiempos de presión, ruido e incertidumbre».
Velasco dijo que la política exterior debe conducirse con los principios de la Constitución. Mencionó la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de las controversias y la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza.
También citó la cooperación internacional para el desarrollo, el respeto y la promoción de los derechos humanos, y la lucha por la paz y la seguridad internacionales. Sostuvo que esa es la base del método de la diplomacia mexicana.
«Ante la presión, serenidad. Ante la provocación, principios. Ante la incertidumbre, resultados», expresó. Agregó que cada día, en embajadas y consulados, la diplomacia trabaja para que México siga siendo respetado en el mundo.
El secretario también afirmó que la unidad guía la política exterior. Dijo que, más allá de las diferencias, coinciden en el interés nacional. Señaló la protección de las personas mexicanas en el exterior, la defensa de la soberanía y el fortalecimiento de las relaciones económicas.
Velasco concluyó su comparecencia con tres ideas fundamentales: unidad, resultados y principios. También reiteró su disposición al diálogo permanente y constructivo.
La lectura política es clara. El gobierno busca blindar su política exterior con discurso institucional y disciplina interna. En un entorno de presión, el mensaje prioriza orden, soberanía y coordinación.
También pesa el ángulo económico. Cuando la diplomacia habla de resultados y relaciones económicas, el país necesita certidumbre. Sin reglas claras y sin respeto a la Constitución, la presencia de México afuera pierde fuerza.


