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Valencia reitera que el Centro Democrático no es de derecha y lo diferencia del modelo de Milei y Bukele

La exsenadora defendió en Medellín la identidad «uribista» del partido y argumentó que su modelo ya demostró resultados. Las declaraciones profundizan el debate interno en la colectividad.
Imagen ilustrativa
domingo 2 de agosto de 2026 · 06:41 UTC

La exsenadora Paloma Valencia reiteró este viernes que el Centro Democrático no es un partido de derecha. Lo hizo en la Jornada de Reflexión «Unidad, Doctrina y Futuro», celebrada en Medellín.

La intervención llega una semana después de que Valencia afirmara que «el Gobierno de Abelardo de la Espriella es de derecha; ellos se autodenominan de derecha. El Centro Democrático, por el contrario, nunca ha sido un partido de derecha». Esas palabras generaron reacciones dentro de la colectividad. Varios integrantes manifestaron públicamente su desacuerdo y reivindicaron esa ubicación ideológica.

En Medellín, Valencia mantuvo la posición. Afirmó: «Este no es un partido de derecha. El que cree que este es el partido de Hayek y de las libertades económicas, donde el Estado se queda cruzado de brazos y ve cómo se mueren de hambre los ciudadanos, está en el partido equivocado».

Sobre la identidad del partido, sostuvo: «Estoy convencida de que esas categorías entraron en desuso hace mucho tiempo. Nosotros realmente lo que somos es uribistas».

En otro apartado, Valencia comparó el modelo que defiende con el de los presidentes Javier Milei y Nayib Bukele. Preguntó: «¿Y por qué sabemos que ese modelo funciona a diferencia del de Milei o el de Bukele o el del Tigre?». Respondió que el modelo uribista «ya se utilizó y sí funcionó» y que «los indicadores de Colombia fueron extraordinarios, no solamente en términos económicos, sino que fueron extraordinarios en términos de bienestar social y legitimidad democrática».

Valencia también señaló que «el éxito del presidente Uribe está en el centro», entendido como equilibrio entre desarrollo económico y bienestar social, no como doctrina política.

Lectura de Pulso Global. El debate interno del Centro Democrático revela una tensión real: la de un partido que gobierna en la oposición a Petro pero busca diferenciarse también de las reformas de libre mercado más radicales. Valencia apela al legado Uribe como fórmula propia. El problema es que ese argumento le cede terreno retórico al petrismo, que también reivindica la intervención estatal. Para los votantes que buscan un contrapeso claro al estatismo, la señal es ambigua.

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