ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Confirmado. Taku, el robot semihumanoide de Dyna Robotics, tocó la campana de cierre del Nasdaq MarketSite en Times Square.
Fue el martes 13 de octubre de 2026. Según la información difundida, se trató de la primera vez que un robot de estas características participó en esa ceremonia tradicional.
La acción cerró el Robotics Founders Forum de RoboStrategy. Ese encuentro puso el foco en la inteligencia artificial física y la robótica aplicada al ámbito financiero y productivo.
Taku está pensado como un «empleado completo» para entornos comerciales. La empresa lo orienta a tareas largas y complejas en hoteles, restaurantes y lavanderías.
El robot no camina sobre dos piernas. Se desplaza sobre cuatro ruedas direccionales. Tiene dos brazos de siete grados de libertad cada uno.
Dyna Robotics publicó un video de una hora. Allí, Taku operó de forma completamente autónoma en una lavandería industrial. Cargó y operó lavadoras y secadoras. También dobló, clasificó y apiló toallas.
La compañía dijo que el sistema detectó fallos y los resolvió sin ayuda humana. Además, entrena al robot para cortar vegetales y reabastecer inventario.
El caso importa por una razón simple. La automatización deja de ser promesa abstracta cuando entra a labores repetitivas y medibles. Ahí aparece el verdadero impacto sobre costos, productividad y trabajo humano.
También queda claro el contraste. No se trata solo de robots para el espectáculo. La competencia ahora apunta a máquinas capaces de integrarse en espacios reales y ahorrar tiempo en tareas concretas.
Para el mercado, el mensaje es directo. La robótica útil gana terreno. Y cuando eso ocurre, la ventaja suele quedar del lado de quien invierte, innova y automatiza primero.

