ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Donald Trump aseguró que el proceso judicial contra Nicolás Maduro seguirá su curso en los tribunales estadounidenses. Lo dijo desde la Casa Blanca, tras ser consultado por la nueva imputación contra el mandatario venezolano.
Trump respondió que el caso «va a seguir su curso, irá a los tribunales». También afirmó: «Pero hizo cosas muy malas».
El presidente estadounidense reiteró que la captura de Maduro, el 3 de enero tras una operación militar estadounidense en Caracas, fue «un gran logro». Agregó: «Su captura fue un gran logro. Venezuela fue un gran logro».
La justicia de Estados Unidos acusó el pasado jueves a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, de conspiración para cometer torturas. La Fiscalía presentó la nueva imputación, según se indica en el expediente judicial.
Según la acusación, ambos habrían ejecutado una estrategia de «represión y torturas» para mantenerse en el poder. El escrito describe presuntas torturas contra opositores, militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses.
En el expediente se detallan presiones, descargas eléctricas y amenazas contra familiares, entre otras prácticas. La nueva imputación se suma a los cargos por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y por posesión y conspiración para poseer armas destructoras.
Para Washington, el caso vuelve a poner en primer plano el costo político y judicial del régimen venezolano. También refuerza la idea de que la presión legal sigue abierta y no se cierra con anuncios diplomáticos.
En clave institucional, el mensaje es claro: los tribunales avanzan, y el aparato de poder que rodea a Maduro enfrenta más frentes. Para el contribuyente estadounidense, la pregunta de fondo sigue siendo la misma: cuánto más durará una crisis que ya desbordó a Venezuela.

