MÉXICO (Pulso) — El Senado ratificó por unanimidad, con 101 votos, el nombramiento de Lydia Antonio de la Garza como embajadora de México en Perú.
De la Garza rindió protesta ante el pleno. Su ratificación ocurre después del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Alejandro Murat, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, destacó su trayectoria y afirmó que la ratificación permitirá respaldar «una nueva etapa de diálogo con Perú».
Durante su comparecencia previa ante comisiones, De la Garza presentó un plan de trabajo enfocado en la normalización gradual de la relación bilateral. También planteó impulsar la participación de ambos países en la Alianza del Pacífico.
Entre sus prioridades mencionó aprovechar mecanismos de cooperación económica y comercial para diversificar el intercambio, atraer inversiones y generar beneficios sociales. Dijo además que pondrá especial atención en las pequeñas y medianas empresas.
Antonio de la Garza pertenece al Servicio Exterior Mexicano y cuenta con más de 25 años de trayectoria en el servicio público. Actualmente se desempeña como directora ejecutiva del Instituto de Mexicanas y Mexicanos en el Exterior.
También ocupó cargos en la Secretaría de Economía. Ahí participó en la supervisión de acuerdos comerciales y en trabajos relacionados con la entrada en vigor del T-MEC.
La relación bilateral quedó rota en noviembre de 2025, tras el asilo político otorgado por México a Betssy Chávez y por declaraciones del gobierno mexicano que Lima consideró injerencia.
La señal política es clara. México intenta ordenar una relación dañada y volver al terreno económico y diplomático.
Para el contribuyente y para la libre empresa, el giro importa. Menos fricción política y más comercio suelen abrir espacio a inversión, cooperación y empleo.
El reto será sostener ese curso sin nuevas tensiones. La diplomacia sirve cuando protege intereses, baja costos y da certidumbre a empresas y ciudadanos.



