ARGENTINA (Pulso) — Lionel Scaloni fue una de las figuras de la cuarta edición del Gran Fondo Buenos Aires. La competencia reunió a más de 3.500 participantes este domingo.
El director técnico de la selección argentina largó desde Parque Sarmiento, en Saavedra. Completó el circuito más largo, de 129 kilómetros.
Scaloni dijo: «Es muy lindo pedalear por Buenos Aires; tenía que venir porque quería disfrutar de la ciudad sin coches, y la verdad que estuvo muy bueno. Lo disfrutamos mucho».
El recorrido atravesó Av. General Paz, Av. Cantilo, Av. Lugones, Paseo del Bajo, Av. 9 de Julio Sur, Autopista 25 de Mayo y Autopista Perito Moreno. En esos sectores hubo cortes totales de circulación.
Las restricciones se levantaron progresivamente a medida que avanzó la carrera.
Jorge Macri sostuvo que la Ciudad fue «preparada y ordenada» para el evento. También dijo que la competencia está a la altura de grandes carreras del mundo.
Juan Cruz Saiz ganó en los 46K, con 1 hora, 18 minutos y 36 segundos. Matías Cedeira fue primero en los 129K, con 2 horas, 53 minutos y 29 segundos.
El Gran Fondo Buenos Aires fue declarado de interés deportivo por la Legislatura porteña. El reconocimiento alcanzó su aporte deportivo, turístico y ambiental.
La postal deja una señal clara: cuando hay organización, la Ciudad puede moverse para eventos masivos. Pero también expone el costo operativo de cerrar arterias centrales. El Estado ordena, interrumpe y luego restituye. El contribuyente financia esa logística.
Para el deporte, la cita suma visibilidad. Para el modelo de ciudad, deja abierta una discusión de fondo: qué tan seguido debe frenarse el tránsito para sostener espectáculos de gran escala.



