COLOMBIA (Pulso) — El vicepresidente José Manuel Restrepo respondió al expresidente Gustavo Petro tras un cruce por proyectos mineros del Tolima.
La controversia surgió luego de que Restrepo anunciara los encuentros regionales de la Misión Crecer en el Tolima. El objetivo es identificar proyectos estratégicos para presentarlos en la Milagro Week, prevista para noviembre en Nueva York.
Restrepo dijo en X que sostuvo una reunión con empresarios de infraestructura, salud y agroindustria. Señaló que busca evaluar iniciativas con potencial de atraer capital extranjero.
También afirmó que el objetivo del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella es impulsar el crecimiento económico hasta el 6%. Según indicó, para ello se debe fortalecer la confianza empresarial y promover inversiones en las regiones.
Petro cuestionó la iniciativa con una publicación en X. Preguntó si los incendios registrados en el Tolima tenían relación con la presentación de proyectos a inversionistas extranjeros.
Restrepo rechazó esa insinuación. Dijo: «¡Cuánta ignorancia en un trino! Los incendios fueron provocados por manos criminales. ¡Le pregunto más bien: usted no se enteró del tema?».
Después, amplió sus críticas y habló de diferencias con Petro sobre inversión privada, crecimiento, empleo y uso de recursos naturales. Mencionó sectores como agroindustria, minería, hidrocarburos, construcción, infraestructura, turismo, industria, servicios basados en conocimiento y energía.
En otro mensaje, sostuvo que el país registró el nivel más bajo de inversión privada como proporción del PIB en más de 51 años. También señaló un crecimiento económico promedio de 1,6%.
Restrepo advirtió sobre los riesgos de la falta de inversión, el bajo crecimiento, el gasto público y el endeudamiento. Los relacionó con el déficit fiscal, el desempleo y las dificultades para financiar inversiones sociales.
La lectura es clara. El capital privado no aparece aquí como amenaza, sino como palanca de empleo y actividad. En esa lógica, el mercado regional necesita menos sospecha política y más reglas claras para invertir.
También queda en juego una idea básica: sin inversión no hay desarrollo sostenible ni expansión de oportunidades. Para la casa editorial, el foco debe estar en destrabar proyectos productivos y no en blindar la burocracia contra el capital extranjero.