CANADÁ (Pulso) — Confirmado. Las escuelas públicas de la región de la Capitale-Nationale, en Quebec, sumaron 16.616 alumnos nacidos en el extranjero en 2025-2026.
La cifra equivale al 17,7% del alumnado total. Hace cinco años, en 2021-2022, eran 8.534 estudiantes, o 10,1%.
El salto fue de más de 8.000 alumnos en ese período. El dato proviene del Ministerio de Educación de la provincia.
El cambio se ve con más fuerza en una docena de centros de la ribera norte de la ciudad de Quebec. Allí, los estudiantes inmigrantes de primera generación representan entre el 50% y el 72% de la matrícula.
Cerca de la mitad de esos establecimientos están en Sainte-Foy. Los demás se reparten entre Vanier, Limoilou, Duberger–Les Saules y Loretteville.
Las estadísticas provinciales ubican a Francia, Camerún, China, Argelia y Túnez como los principales países de origen entre 2021 y 2025.
El gobierno provincial mantiene programas de acogida, apoyo lingüístico y adaptación escolar. El desafío, según la información oficial, es la capacidad del sistema para absorber el aumento sin perder orden ni calidad.
En el fondo, el caso muestra la presión que la inmigración ejerce sobre el aparato estatal cuando crece más rápido que su capacidad de integración. La escuela pública queda en primera línea. Ahí se mide si el modelo sostiene el idioma, las reglas y la cohesión que exige una comunidad.
Para el contribuyente, el punto es claro. Más alumnos implican más recursos, más adaptación y más gasto público. Para Quebec, el reto no es solo numérico. También es cultural y de gestión.