PERÚ (Pulso) — Pedro Pablo Kuczynski viajará a Estados Unidos para visitar a su esposa, Nancy Lange. El exmandatario dijo que ella está «bastante enferma».
Kuczynski, de 88 años, habló a las afueras de su vivienda. Dijo que su viaje no será definitivo. Afirmó: «Yo de todas maneras voy a volver».
También señaló que tiene «mi casa aquí, mis libros aquí, mis pianos aquí, mis amigos aquí». Calificó de «tonterías» las versiones sobre una eventual salida permanente.
Su salida del país ya no tiene restricciones. El Cuarto Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional determinó que el impedimento había perdido vigencia tras el archivo de su proceso.
La restricción migratoria tenía un plazo de 18 meses desde el 8 de junio de 2025. Había sido confirmada en agosto pasado. Luego, el archivo de la causa penal dejó sin efecto la medida.
La Tercera Sala Penal de Apelaciones Nacional declaró fundado el recurso de su defensa. Aplicó criterios del Tribunal Constitucional en casos de presuntos aportes irregulares a campañas de Keiko Fujimori y Ollanta Humala.
La Fiscalía acusaba a Kuczynski de financiar su campaña de 2016 mediante falsos aportantes, cenas de recaudación, préstamos a su partido y transferencias a tesoreros. También le atribuyó organización criminal en actividades de Peruanos por el Kambio.
El caso salió a la luz a finales de 2016, en medio del escándalo de Odebrecht. La Fiscalía sostuvo que Kuczynski recibió presuntamente 300.000 dólares de la caja paralela de Odebrecht para financiar su campaña de 2011.
En mayo pasado, el juez Richard Concepción Carhuancho dispuso el sobreseimiento de la causa por la presunta financiación irregular de la campaña de 2011.
El episodio deja una señal incómoda para la política peruana. El archivo de procesos y el fin de restricciones no borran el ruido institucional acumulado.
También exhibe el costo de investigaciones largas para el país y para el contribuyente. Cuando el sistema judicial tarda años, la certeza jurídica se erosiona y la política paga el precio.



