COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. Gustavo Petro anunció acciones legales contra Miguel Uribe Londoño.
Lo hizo después de que Uribe Londoño lo señalara como «instigador» del magnicidio de Miguel Uribe Turbay. Petro respondió en X y escribió: «Lamentablente y ya como ciudadano del común tengo que poner denuncia contra este señor calumniador».
Uribe Londoño había vuelto a insistir en esa hipótesis durante un panel en Bogotá. Allí pidió que Petro sea investigado como presunto instigador del asesinato de su hijo.
También dijo, en diálogo con Blu Radio, que asocia a Petro con el crimen. Sostuvo: «Lo asocio porque lo instigó, él fue el instigador del crimen».
Petro rechazó esos señalamientos y atribuyó el choque a viejas diferencias políticas. Dijo que Uribe Londoño quería que lo nombrara presidente de la ETB cuando fue elegido alcalde de Bogotá en 2011.
Además, afirmó que no lo tuvo en cuenta para su gabinete cuando ganó la presidencia en 2022. «No quise ponerlo en la presidencia porque temía que por sus antecedentes, se la robara», publicó.
Uribe Londoño también cuestionó la protección que recibió Miguel Uribe Turbay antes del atentado. Dijo que ese punto debe entrar en las investigaciones. Afirmó, además, que su hijo era una figura incómoda para el anterior Gobierno.
El caso deja otra vez en primer plano una pregunta incómoda para el Estado: quién responde por la seguridad y quién responde por las acusaciones. Cuando la política se mezcla con un crimen de alto impacto, el costo cae sobre la confianza pública y sobre la familia de la víctima.
La prioridad debería ser la verdad judicial, no la guerra de versiones. Cada señalamiento debe sostenerse en pruebas, no en la conveniencia del momento. Y el aparato estatal sigue obligado a aclarar si protegió o no protegió a tiempo.