PANAMÁ (Pulso) — Confirmado. El Gobierno de Panamá agradeció la solidaridad internacional tras el terremoto de magnitud 7,6 que sacudió el centro-sur del país.
El Ministerio de Exteriores difundió un comunicado en redes sociales. Allí expresó «profundo agradecimiento» a gobiernos amigos, organismos internacionales y pueblos que ofrecieron apoyo.
La cartera dijo que la prioridad del Ejecutivo es «proteger la vida y la seguridad» de los ciudadanos. También busca atender a los afectados y restablecer los servicios esenciales dañados.
Presidencia, Exteriores y otras instituciones trabajan «de manera coordinada». El objetivo es «canalizar responsablemente» la solidaridad y asegurar que la asistencia responda a necesidades verificadas.
El seísmo fue identificado a las 12.56 hora local. Ocurrió a 14 kilómetros al suroeste de Pitaloza Arriba, al oeste de Tonosí, en Los Santos.
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá fijó la magnitud en 7,2. También reportó una réplica inmediata de magnitud preliminar 6,0, sin información de víctimas.
El terremoto y sus más de 47 réplicas provocaron daños en la planta de agua potabilizadora de Chilibre, según el Gobierno. Sinaproc informó daños en al menos 188 escuelas, además de viviendas, hospitales, puentes, carreteras y varias iglesias.
La emergencia vuelve a poner en primer plano lo esencial. Primero, proteger vidas. Después, reconstruir con orden y con transparencia.
También queda una lección para el aparato estatal. La ayuda internacional sirve más cuando se canaliza bien. Y el dinero público debe ir a reparar lo básico, no a burocracia ni a improvisación.