Confirmado. Monteverde destacó anuncios por más de US$27.000 millones durante la Argentina Week en Francia.
También subrayó el avance del RIGI. Dijo que ya tiene US$50.000 millones en proyectos aprobados, sin contar Toyota. Agregó que hay alrededor de US$200.000 millones en proyectos presentados.
Monteverde afirmó que la semana fue «exitosa en materia de inversiones». Sumó el comunicado de Estados Unidos sobre el corredor Andes-Atlántico. Además, señaló la aprobación del proyecto de Toyota.
El columnista sostuvo que la Argentina viene de años sin crecimiento por falta de inversión. Dijo que no hay desarrollo sin capital productivo. También cuestionó las restricciones para girar utilidades y la discrecionalidad de las reglas.
En su lectura, la señal fuerte es otra. La Argentina estaría recuperando capacidad para atraer capitales. También mencionó exportaciones en niveles récord y un superávit comercial enorme.
Monteverde rechazó así el relato del atraso cambiario. Dijo que las cifras de comercio exterior y de balanza de pagos contradicen esa versión. También afirmó que hubo ingresos de capitales por US$3.500 millones.
La discusión de fondo no es técnica. Es política y económica. Cuando un país castiga la previsibilidad, ahuyenta inversión y empobrece a su gente.
Aquí el dato relevante es claro. El capital busca reglas estables. El mercado premia la libertad para invertir, producir y sacar utilidades. Cuando el Estado interviene con arbitrariedad, el costo lo paga la economía real.
Por eso estas señales importan. Si se sostienen, benefician al sector productivo y al contribuyente. Si se frenan, vuelve la lógica del estancamiento y la burocracia que asfixia la inversión.