ARGENTINA (Pulso) — Javier Milei recibió este viernes a Patricia Bullrich en la Quinta de Olivos. El encuentro duró casi dos horas, según las fuentes citadas por los medios consultados.
Bullrich contó la reunión en X y habló de una «conversación profunda» con el Presidente. Milei replicó el mensaje y sumó las siglas «MAGA» y «VLLC». Después, en Instagram, escribió: «Desayuno de trabajo con @patobullrich en Olivos para hablar de todos los temas a fondo».
La cita se produjo luego de semanas de desmarques públicos de la senadora respecto del Gobierno. En La Nación, Bullrich insistió en la necesidad de tocar el plan económico y dar señales para acelerar la reactivación. También dijo que seguirá diferenciándose en temas sensibles y que no acompañará el pliego de la fiscal Susana Pernas.
Infobae señaló que una fuente directa describió la charla como una «buena reunión». Según esa versión, Bullrich le planteó a Milei que «va a seguir marcando lo que ella ve que está mal», y el Presidente respondió que «está perfecto».
El episodio baja, por ahora, el ruido sobre una ruptura abierta dentro de La Libertad Avanza. Pero no borra el dato central: Bullrich conserva voz propia y presiona sobre el rumbo político y económico. En una fuerza que busca ordenar listas, expectativas y poder, esas señales importan más que la foto.
También queda en evidencia otro punto: la discusión no es solo personal. Hay tensión sobre el programa económico, sobre decisiones judiciales y sobre el futuro de 2027. Cuando un oficialismo necesita disciplina, cada desmarque suma costo político y resta claridad al mandato de gobierno.