COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. Rodrigo Lara, ministro del Interior, respondió en defensa de Carlos Fernando Galán. Lo hizo tras el señalamiento de Gustavo Petro en X.
Petro escribió: «Galán cómplice de un genocidio, que hubiera pensado Luis Carlos Galán». Lara replicó con otra frase en la misma red: «Qué bárbaro es Petro. No tiene límites».
Galán también contestó. Llamó «irresponsable» al expresidente por su señalamiento. Luego advirtió que las palabras de un líder político pueden terminar en violencia.
En su mensaje, el alcalde afirmó: «Yo no soy cómplice de ningún genocidio». Añadió que, como alcalde, ha respetado todas las manifestaciones pacíficas.
Galán dijo además que, durante las protestas que se tornaron violentas, atacaron una iglesia y fue agredida una gestora de diálogo que tuvo que ser trasladada a un hospital. Según su mensaje, por eso fue necesaria la intervención de la Policía.
También afirmó que esa será su instrucción a la Fuerza Pública siempre que sea necesario para proteger a los ciudadanos, al equipo de gestores de diálogo y evitar ataques violentos.
El episodio deja otra señal de la escalada verbal entre Petro y la Alcaldía de Bogotá. El choque político ya no gira solo sobre protesta y orden público. También golpea la legitimidad de la autoridad local y el clima institucional.
Cuando un expresidente lanza acusaciones de ese calibre, el costo político se traslada al debate público. Y cuando el Estado debe responder con Policía ante violencia, el principio en juego sigue siendo uno: orden para proteger a los ciudadanos, no consignas para incendiar la calle.