CHILE (Pulso) — Confirmado. El presidente de Chile, José Antonio Kast, promulgó su megarreforma económica y tributaria sin acto oficial.
La ceremonia quedó cancelada por la emergencia climática provocada por intensas lluvias. El sistema frontal afecta a la Región Metropolitana y zonas del centro-sur del país.
La nueva Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social ya pasó por la Contraloría General de la República. Antes, el Tribunal Constitucional avaló gran parte del paquete.
La norma reduce gradualmente el impuesto de primera categoría a las empresas de 27% a 23%. También exime del IVA la compra de viviendas. Además, crea incentivos fiscales para repatriar capitales.
El texto incluye invariabilidad tributaria para grandes proyectos de inversión. También contempla fondos especiales para Biobío, Ñuble y Valparaíso.
El Gobierno sostiene que la rebaja tributaria y los incentivos al capital privado impulsarán la actividad. Kast afirmó que la ley trae «certeza jurídica» y más inversión y empleo.
El Ejecutivo proyecta que el crecimiento del PIB pase de 2,5% a 3,5% al final del período presidencial. También busca bajar el desempleo a 6,5%.
Pero el frente fiscal sigue abierto. El Consejo Fiscal Autónomo advirtió sobre un impacto neto negativo en las arcas públicas. El FMI también observó riesgos para sostener las metas de déficit y deuda.
Ahí está el punto central. La reforma apuesta por menos carga tributaria y más libertad para invertir. Ese es el camino que premia la producción y la propiedad privada.
La duda está en quién paga la cuenta si caen los ingresos permanentes. Si el fisco no compensa ese golpe, el costo termina en el contribuyente o en más presión sobre el Estado.