ARGENTINA (Pulso) — Sebastián Guidi dijo que la Corte Suprema vive una situación de «impotencia».
Según el constitucionalista, el tribunal no exhibe hoy un seguidismo al Poder Ejecutivo. Pero sí una debilidad marcada por funcionar con tres jueces.
Guidi comparó el presente con etapas previas. Señaló que con Alberto Fernández y Mauricio Macri la Corte adoptó una postura confrontacional con el gobierno. Añadió que eso no se demostró, por ahora, con Javier Milei.
También puso bajo la lupa el fallo del viernes sobre la Ley de Tierras y el DNU 70/2023. Dijo que el cambio fue apresurado y sin razones expuestas.
Por eso, sostuvo, queda «muy a mano la sospecha» de que la Corte mantiene posturas favorables al Gobierno para descomprimir la presión en Diputados. Allí volvió a activarse el debate por el DNU 70 y su eventual rechazo.
Guidi agregó que la mayoría del tribunal evita pronunciarse sobre la legitimidad del DNU. Y remarcó que Carlos Rosenkrantz fue «más coherente» con su postura anterior.
El especialista también afirmó que el Gobierno de Milei es el que más normas modificó por DNU, al menos desde Néstor Kirchner.
La discusión central no es menor. Cuando la Corte no explica y el Ejecutivo avanza por DNU, el sistema pierde controles. Y eso debilita la seguridad jurídica, un activo clave para la inversión y la libre empresa.
La fragilidad institucional no ordena el poder: lo vuelve más opaco. Y en ese terreno, siempre gana la burocracia política, nunca el contribuyente.