ARGENTINA (Pulso) — Este domingo hay cortes de tránsito en la Ciudad de Buenos Aires por la cuarta edición del Gran Fondo Buenos Aires. La competencia convoca a más de 3.500 participantes.
La largada fue programada para las 6 desde el Parque Sarmiento, en Saavedra. Ese mismo punto funcionará como llegada. La prueba tiene dos recorridos: uno de 46 kilómetros y otro de 129 kilómetros.
Los cortes alcanzan la avenida General Paz, Cantilo, Lugones, el Paseo del Bajo, la avenida 9 de Julio Sur y las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno. En esos sectores habrá restricciones totales mientras avancen los competidores. Luego se levantarán de forma progresiva.
La organización informó que busca recrear condiciones de grandes pruebas internacionales de ruta. También señaló que los corredores competirán sin tránsito vehicular.
Además, una parte del dinero recaudado por las inscripciones será destinada, a través de Gran Fondo Asociación Civil, a construir una pileta adaptada para chicos con trastorno del espectro autista que asisten a la colonia deportiva del Parque Sarmiento.
En la Ciudad, el evento también fue declarado de Interés Deportivo por la Legislatura porteña. El secretario de Deportes, Fabián «Chino» Turnes, dijo que la competencia permite que «miles de ciclistas sean protagonistas y disfruten de nuestras calles, avenidas y autopistas».
El hecho central es simple. Un evento deportivo ordena cierres sobre arterias clave y obliga a desviar la vida cotidiana. Para sus participantes, es una jornada de competencia. Para miles de automovilistas, es una muestra del costo que generan los cortes sobre infraestructura urbana ya cargada.
La discusión de fondo es esa. Cómo compatibilizar el deporte con el derecho a circular, sin convertir la ciudad en un tablero de interrupciones. El Estado local y la organización celebran el evento. El contribuyente y el vecino pagan la logística y el tiempo perdido.