PERÚ (Pulso) — Confirmado. Diez personas fueron detenidas en un megaoperativo en Lima.
El despliegue ocurrió en los distritos del Rímac y San Juan de Lurigancho. La intervención estuvo a cargo de la Policía Nacional del Perú, la Dirección Nacional de Inteligencia del Ministerio del Interior, la División de Investigación de Delitos Transnacionales y el Ministerio Público.
Las autoridades actuaron con autorización judicial. Esa medida permitió la detención preliminar de los sospechosos y el allanamiento de diez inmuebles.
La investigación apunta contra la presunta organización criminal Los Injertos del Rímac, Nueva Generación. Las imputaciones la vinculan con extorsiones a transportistas y trabajadores de construcción civil.
Entre los intervenidos figuran Jefferson Marino, alias Jeffrey; Joe Ruiz, conocido como Tanque; y Miguel Cáceres, alias Miguelón. También fueron mencionados Javier Matsuoka, conocido como Nando; Marco Requín, alias Marquitos; Moisés Contreras; Yaileen García, conocida como la Chama; Luis Malave, alias Chamo González; Gladys Gutiérrez; y Jordan Salas, conocido como Yambi.
Durante el operativo, los agentes incautaron doce teléfonos celulares, cuadernos con manuscritos, dispositivos de memoria y 39 tarjetas de débito. También hallaron códigos QR, cuatro vehículos, un marbete policial, droga, licencias de conducir y 1.810 soles en efectivo.
Los detenidos y lo incautado fueron trasladados a la DIRINCRI. Allí continuarán las actuaciones policiales y fiscales.
El caso muestra un punto central: sin orden y sin ley, la economía cotidiana paga la cuenta. Transportistas y trabajadores quedan expuestos cuando la extorsión avanza.
También queda bajo presión el aparato estatal. La respuesta policial y fiscal deberá probar que protege la propiedad, la movilidad y el trabajo honesto. Ese es el mínimo que exige un Estado serio.



