CUBA (Pulso) — Confirmado. Cuba permaneció en el Nivel 3 del Informe sobre la Trata de Personas 2026.
El Departamento de Estado de Estados Unidos sostuvo que el gobierno cubano mantuvo un patrón de trabajo forzoso en programas de exportación laboral. Entre ellos incluyó las misiones médicas.
Las autoridades cubanas investigaron 14 casos de trata sexual durante 2024. Siete fueron transnacionales. No abrieron causas por trata laboral.
El gobierno informó 10 tratantes procesados y condenados, vinculados con siete casos nacionales. Ocho adultos recibieron al menos un año de prisión. Dos menores fueron enviados a programas correccionales de trabajo juvenil.
El informe también apuntó a retrocesos frente a 2023. Ese año hubo 14 investigaciones, 20 procesamientos y 19 condenas.
Washington afirmó que funcionarios cubanos reclutaron y enviaron trabajadores al exterior mediante engaños, amenazas de represalias y otras prácticas coercitivas. También señaló explotación y trabajo forzoso en el programa estatal de exportación de mano de obra.
Además, el Departamento de Estado dijo que las autoridades no investigaron ningún caso de explotación laboral desde al menos 2022. Tampoco procesaron ni condenaron a tratantes laborales desde entonces.
El Ministerio de Justicia, según el informe, procesó a personas que abandonaron programas laborales patrocinados por el Estado tras denunciar explotación. Funcionarios también intimidaron y amenazaron a familiares de trabajadores que no completaron una misión y a quienes permanecían en el extranjero.
En protección, las autoridades identificaron en 2024 a siete víctimas de trata sexual: una mujer y seis niñas.
El punto de fondo es claro. Cuando un gobierno controla la mano de obra, controla también la salida. Y cuando castiga a quien se va, el costo humano lo paga la persona, no la burocracia.
La señal para el exterior es igual de dura. Las misiones médicas dejan de verse solo como cooperación y pasan a leerse como un negocio estatal con zonas oscuras. En materia de libertad individual, el informe vuelve a poner a Cuba bajo una lupa incómoda.