ARGENTINA (Pulso) — La Argentina comenzará a exportar gas natural licuado a Alemania a partir de 2027.
El contrato establece el suministro de 2 millones de toneladas anuales durante ocho años. El monto proyectado supera los USD 7.000 millones, según las proyecciones mencionadas en la fuente.
El convenio fue firmado entre Securing Energy for Europe y Southern Energy S.A. Ese consorcio está integrado por YPF, Pan American Energy y Pampa Energía.
El desarrollo de Vaca Muerta será central para cumplir el acuerdo. La formación está en Neuquén y contiene recursos de gas no convencional.
El plan contempla un gasoducto de aproximadamente 500 kilómetros hacia Río Negro. Allí se instalarán unidades flotantes de licuefacción para convertir el gas en GNL y embarcarlo.
La capacidad inicial prevista para el proyecto es de 6 millones de toneladas anuales. El suministro previsto alcanzaría hasta 9 millones de metros cúbicos diarios.
Para Alemania, el acuerdo apunta a diversificar proveedores y reducir dependencia del gas ruso. Para la Argentina, abre una vía para generar nuevas divisas y atraer inversiones.
La lectura económica es clara. Más exportaciones significan más ingreso de dólares para el país. También significan más actividad para el sector energético y para la infraestructura privada que lo sostiene.
El punto de fondo es el mismo de siempre: cuando se libera capacidad productiva, el país vende más y depende menos del mercado interno. Aquí hay una apuesta por el mercado, la inversión y la escala exportadora. Si las obras avanzan, el beneficio recaerá sobre la economía real y sobre los contribuyentes, no sobre la burocracia.
