ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Confirmado. Amazon alcanzó un nuevo hito en su red Leo. Construyó el satélite número 1.000 del proyecto, en Kirkland, Washington.
Tres ejecutivos del programa dijeron a Ars Technica que la empresa está a pocas semanas de lanzar el servicio comercial. También apuntan a competir con Starlink, de SpaceX, por el mercado de banda ancha desde el espacio.
Chris Weber, vicepresidente de negocios del proyecto, detalló que Amazon ya tiene 396 satélites en órbita. Aun así, la compañía trabaja para ubicarlos en su posición definitiva.
Weber afirmó que «el plan es lanzar el servicio inicial en 2026». Amazon presentó el proyecto en 2019 bajo el nombre Project Kuiper. El 13 de noviembre de 2025 pasó a llamarse Amazon Leo.
Rajeev Badyal explicó que el mayor desafío fue pasar de los prototipos a la producción masiva. Según dijo, el primer lote de 27 satélites demandó seis meses. Hoy la planta produce esa misma cantidad en una semana.
Paul Palcisco contó que la fábrica de 170.000 pies cuadrados se construyó mientras el diseño aún estaba en desarrollo. Amazon ocupó el edificio en diciembre de 2022 y lo convirtió en planta productiva en 15 meses.
La compañía también cerró contratos con aerolíneas, navieras y gobiernos. Delta Air Lines eligió a Amazon por sobre Starlink para ofrecer internet a bordo, un acuerdo que, según Ars Technica, incomodó a Musk.
Amazon todavía no reveló precios ni planes para el público general. La red sigue lejos de su meta de 3.236 satélites. Con 396 en el cielo, la cobertura global aún no llega.
La lectura es clara. Amazon entra a un negocio donde la escala define ganadores y perdedores. El avance favorece la competencia y presiona a un mercado que hasta ahora dominó Starlink.
También queda en juego una pregunta de eficiencia. La empresa busca convertir una inversión industrial enorme en un servicio real. Si cumple, ganan las aerolíneas, los gobiernos y los usuarios. Si no, el costo cae sobre el capital y el tiempo de la compañía.