ESPAÑA (Pulso) — Confirmado. La Fiesta Nacional se celebró este lunes en Madrid con los reyes al frente del acto.
Miles de ciudadanos salieron a la calle para arropar a las Fuerzas Armadas. El desfile transcurrió sin incidentes, salvo por los habituales abucheos e insultos a Pedro Sánchez.
Sánchez llegó a las 10:57 a la plaza de Cánovas del Castillo. Permaneció unos minutos dentro del coche oficial. Al bajar, recibió silbidos y abucheos de personas apostadas cerca.
El rey Felipe VI llegó alrededor de las 11:00. Vestía el uniforme de gala del Ejército del Aire y del Espacio. La reina Letizia lo acompañó. Ambos recibieron aplausos, vítores y gritos de «Viva el rey».
Según EFE, desfilaron 4.380 efectivos. Fueron 3.850 hombres y 530 mujeres. El recorrido fue de 1.540 metros. También participaron 144 vehículos, 39 motos, 286 caballos y 5 perros.
En el aire sobrevolaron 34 aeronaves de caza y enseñanza, 16 aviones de transporte y 32 helicópteros. Además, cuatro Eurofighter dibujaron la bandera en el cielo.
Acudieron la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el jefe de Estado Mayor de la Defensa, Teodoro López Calderón. También estuvieron Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida. Entre los asistentes figuró Alberto Núñez Feijóo.
No asistieron Óscar Puente, Pablo Bustinduy ni Sira Rego. Tampoco acudió Santiago Abascal, que viajó a Ceuta, según señaló en X.
El dato político queda a la vista. El despliegue militar reunió a miles y volvió a poner a las Fuerzas Armadas en primer plano. La escena también dejó otra imagen: el rechazo callejero a Sánchez, en plena Fiesta Nacional.
Ese contraste importa. La ceremonia mostró orden, disciplina y presencia del Estado. Pero también expuso el desgaste del presidente ante parte del público. En un país con tensiones políticas abiertas, la calle habló con abucheos.



